¿Cuántas cosas diría, sin saber
que tu silencio no era por querer?
Cuánto dolió el doloroso dolor...
De haber tenido aunque fuera el menor
indicio, habría llegado a entender
que tu silencio no era por querer.
(Cuánto daría por no ser "señor")
Pero la culpa que me acompañó
cuando tus voces desaparecieron
por fin entiende lo que no entendió.
Ya comprendo qué fue lo que te hicieron:
con amenazas el mundo mató
un cariño que nunca conocieron.
01/05/2016

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