como "omepusto", "lamir",
"doste"... quisiera decir
unas bien enamoradas,
unas que fueran inventadas
por el virus del placer
que, hace tiempo, hizo nacer
el verbo "lapromistar"
que no se puede explicar
(si no lo van a entender).
Así nacen los "curúmelos",
crueles bichitos picones;
nacieron los "menicones"
para retorcer los números.
Y seguro que los húmeros
nacieron así mismito,
porque a nadie bien sanito
se le podría ocurrir
la palabra "sipomir"
pa' nombrar aquel huesito.
Me retiro en caso de que se pueda poner peor.
04/01/2015

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