al asustado, -menos que yo-
papel. Muero de miedo y terror
usando mi mano, más lo haré.
Escribiré a mano aunque no quiera,
me forzaré a ejercitarme de otro modo,
una promesa que sólo yo conozco
y que a nadie más interesa.
Y también seguiré consejos
de aquel que sin ser mi AMIGO
y habiéndome insultado feo
me hace rimar en otro sentido.
Por eso cuento cuentos sin rimar
con verbos y palabras cantarinas,
en este caso sólo me anima
demostrarme que no rimas "me da igual."
Pero cómo hago, compañero mugroso,
si es tan bonita la consonancia;
si es tan bello rimar con Francia...
¿Vio? Lo intento pero es dificultoso.
Me aboco a lograr, no obstante
todo lo que quiere mi capricho,
a reemplazar un "dicho" por un "mimo"
que acaricie la rima... la rima... "disonable"
Prometo intentar de nuevo
y con mucho más interés,
pero ahorita mismo no puedo
pues de pensar ya me cansé.
Y me cansé también de los llantos,
me quiero regalar un momento
para retomar la alegría y el juego;
ya era hora del aclamado descanso.
Me disculpo por el intento
descarado de poemas distintos.
Esperemos que en un brinco
esta cosa se la lleve el tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario