caminos de miedo y sudor
recorridos con cantos, coros,
piedras, arenas y buenos moros.
Cantos que se quejan de ser,
se quejan de tener quejidos, amén
de punzadas interminables
que de lágrimas forman mares.
Ya no cantes más pesares,
canta penas y no te apartes,
canta y gime que terminas
con tu vida y con la mía.
Sedúceme más, si lo quieres,
no mueras como yo, no quemes
así tus cuerdas bellas y suaves,
acaríciame como sólo tú sabes.
Cántame y déjame cantar
los líos que quieren abrasar
este pobre cuerpo dolorido,
este canto muerto y frío.
02/05/2013

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