jueves, 18 de abril de 2013

Como Un Relámpago.

Como escuchar una canción triste, 
una canción que casualmente aparece 
como si quisiera que la necesite, 
como si necesitara aparecer...así... ¡aparece!

Cada momento, cada paso que doy 
es un nuevo paso hacia el final inevitable 
de mi desesperante existencia: me voy. 
Llevo en mí la fatal suerte, la innombrable, 

la escondida siempre, la que espía, 
la amiga infinita, la que no abandona, 
la que me espera sin afanes, porque me conoce 
y sabe que algún día la llamaré, 
que algún día me hará falta.

Ay. muerte, acompáñame pero no me acoses, 
vístete de mi enemiga, pero no me acoses, 
llena tu razón de razones, pero no me acoses, 
sígueme pero, por favor, no me acoses.

Todavía no sé por qué escribo, 
pero necesito hacerlo, lo necesito, 
necesito decirme lo que no puedo, 
decírmelo y decírmelo para no olvidarlo.

No puedo entenderme... no puedo...
hasta quisiera no creerme lo que me creo, 
no quisiera confiar en mí como lo hago... 
pero es cierto... sólo quedo yo.. 
afortunadamente.

Perdón si fue una lectura perdida 
pero, como un relámpago, un trueno,  
vino la idea de una despedida... 
de un adiós suave y ameno.


18/04/2013



No hay comentarios:

Publicar un comentario