martes, 9 de abril de 2013

"¿Cómo Te Llamaré?" o "Del Domingo Y Otros Demonios"

"Ay" es palabra de dos letras y dos mil formas, 
pero ay, qué bueno es tener ayes en la mente 
cuando hay "ayes" entre nuestros besos tan dementes.
Escribo y te invento, y ordeno lo que deformas.

Te recuerdo y te imagino entre callados labios, 
te creo en mis sueños por estar lleno de lloros, 

Ahora te escribo sincero para evitar las palabras
con las que borraría la fantástica fantasía
que ha sido probarte... probarte y olvidarte.
Ay, tus ayes, ay tus emes, ay las mías.

Ahora quiero decir que te quiero y por eso te invento, 
te invento porque sé que no existes, 
y aun si existieras, luego desaparecerías 
entre, estos, mis deseos incontrolables.

Ahora quiero recordar cómo besaste un simple agujero, 
cómo invadiste todo lo que era mío, 
mi control, mi risa, mi sabor, el tuyo (tan "inolvidable")
el sonido andino que acompañó el am... el calor.

Ahora te imagino entre mordiscos y trabajos, 
entre pianos y restaurantes,
entre risas y sustos, 
entre más y más cosas, 
y te imagino y con imaginarte te invento.

Ahora me acuerdo de tus besos tan extraños, 
quiero decir... los invento y los recuerdo luego...
extraños... tanto así que aun me acuerdo 
cómo los imaginé cuando no eran más que esos... sin b.

Y ahora resulta que tengo un pensamiento espía, 
espía porque me conoce y sabe lo que pienso, 
espía porque se adentra dentro de mis adentros (ja, ja)
espía porque hasta en mis sueños se involucra...

Ahora es ahora y ya mañana no es ahora, 
y por eso te exprimo cuando estás, 
te disfruto porque mañana no lo sé, 
abuso de ti cuando saltas del papel a mi boca, 
cuando me seduces sin quererlo.

Perdámonos, si eso quieres, 
pero perdámonos en blanco, 
desnudos, sin música nuestra... 
sólo con nuestra música, 
en silencio y en confianza. 

Olvida tus brincos, es mi consejo.
Déjalos en otro punto, 
en otro momento, 
no te enamores de mí, 
ódiame si quieres odiarme, 
pero bésame si quieres besarme.

Miro atrás y me sorprendo...
¿Cómo pude inventarte de un día a otro?
¿Te escribo o tú me estás escribiendo?
Suéltame, pero no demasiado 
que si estás agarrada es porque me abrazas, 
que si quieres es porque yo igual, 
que si miras lo que miro, entonces nos miramos, 
que si te invento es porque te olvido..

Ay, ¿cómo nombrarte si no has existido?
Pongámoste un nombre desconocido. 

Te intenté rimar y al final no podía...
Te intenté recordar y ahí apareciste...
Te nombraré como lo que me hiciste...
Es más... te llamaré Poesía.

09/04/2013


No hay comentarios:

Publicar un comentario