Dame un beso pequeñito
encerrado en un suspiro,
mírame cuando te miro
que en tus ojos me derrito.
Piensa, cariño, en las cosas
que hicimos para nacer;
y piensa en lo que hay que hacer
por tus formas decorosas.
Me has llevado con premura,
a un frenesí sin freno,
a ahogarme en tu veneno,
hasta a amarte con locura.
Sólo es un beso sincero
mi petición de esta noche.
Un beso real, derroche
de labios y desespero.
A veces voy y no vuelvo,
a veces vuelvo y no voy,
a veces ni sé quién soy,
y a veces también revuelvo.
Pero quiero caminar,
y me quiero emborrachar,
y me quiero amar y amar...
volver... volver... caminar...
Reconóceme al hablar
pues estás corriendo el riesgo
de sufrir más tarde el pesgo
de no poderme encontrar.
06/09/2012

No hay comentarios:
Publicar un comentario