lunes, 3 de septiembre de 2012

James Porter

Vamos a ver, amigo mío,
si es que te sabes controlar,
cómo me podrías explicar
esta sensación de haberte conocido.

Qué has hecho conmigo, Jimmy, 
para no salir de mi primer plano.
Cómo entender que me sigas,
que no me dejes dar mi propia opinión.

Mira lo que hay junto a mí.
¿Notas el conteo regresivo?
¿Escuchas el molesto tic tac 
reclamándote vivir?

No puedo Jimmy, no puedo.
No hay creencias, no hay convicciones,
no hay entusiasmo...
una tarde de domingo... nada más.

Qué manera tienes, James Porter, 
de destruirme con cada paso que damos, 
y luego como sin dejar de matar
me vuelves a la vida, a tu vida, nuestra vida.

Sonrío, lloro, muerdo, peleo, beso,
amo, sufro, desespero, pienso, retomo...
Jimmy, Jimmy... ¿A eso viniste?
¿Por eso has estado llamando?

Me quieres decir de una vez ¿por qué?
¿Por qué te conozco de antes?
¿Por qué siento lo que sientes?
¿Por qué, Jimmy, por qué parece
que hasta ahora yo fui el personaje?

¿Puedes explicarme qué me estas haciendo, 
y por qué no quiero que lo dejes de hacer?

Ven, pedazo de inútil y hagamos juntos el té, 
ven y enséñame a leer un periódico, 
ven y abrázame como quieres hacerlo, 
ven, James, ven a ayudarme...

03/09/2012


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