aparece con una pequeña gran sonrisa;
aparece con decidida felicidad;
apareció un poquito abajo de sus hombros.
Con cariño, a fuerza disimulado, le abrazó;
con una sonrisa ansiosa a la suya contestó;
con una atrevida idea logró preocuparlo;
con mil cuadros habló de lo ajeno.
En silencio pudo notarlo, y lo sabe;
en silencio caminaron juntos y regresaron;
en silencio hablaron, y rieron, y callaron;
en silencio sonaron campanazos... tres.
Arena, viruta, cárcel, tramoya,
Antígona, andamio, luces, escenario,
carretas, sangre, pito, balcón,
amigos... 3 meses... esposados...
llanto inevitable.
Y músicos se entendieron y se rindieron;
y actores disimularon y quisieron decir;
y ella tranquila, y él con la idea "preocupona";
y él pregunta: "amigo, ¿por qué sonrío?"
Más que días y conversaciones,
más que tonterías e ilusiones,
más que deporte y nataciones,
más que agradables vacaciones,
vale más para sus razones
haber aprendido más canciones.
14/07/2013

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