música, libros, poemas,
más escritos, más problemas,
más letras y más dolores.
¿Me dejo llevar por ti?
¿Debo dejar que me atrapes?
¿Debo dejar que te escapes?
¿Me dejo llevar por mí?
La pasión que se acumula
en cada escrito desierto...
Cada nuevo desacierto
sólo así se disimula.
Sólo puedo amar la hoja
blancuzca cuando me grita
que muere por ser escrita
si una pena me acongoja.
Buscando la perfección
ignoré el real deseo,
ése que siempre rodeo
con tal desesperación.
Llanto duro y amargoso,
lágrimas más que saladas,
razones desesperadas,
sueño largo y doloroso.
¿A quién le diré mi nombre
ya gastado de reproches?
¿A quién miraré en las noches
para que diga mi nombre?
¿Dónde escribiré preguntas
de difíciles respuestas?
¿Dónde buscaré mis puertas
de bisagras ya difuntas?
¿Cómo miraré a la cara
de la herida que causé?
¿Cómo, cómo miraré
los ojos que antes amara?
¿Por qué este ataque empeñado
en hacerme enloquecer?
¿Por qué no puedo entender
las ventajas del callado?
17/03/2013

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