donde todo, todo parece mayor,
mayor el problema, termino demente
de tanto pensar en qué es peor.
Y es peor pensarte en tu ausencia
que tenerte y no encontrarte
aun estando en tu presencia.
No sé.. ¿Sí logro ubicarte?
La ubicación no es muy clara
en estos tiempos tan alegrones...
Y ¿cómo? si entre todas las razones
no puedo abrazar la que me ampara.
Ampárame Chole, mi fiel compañera
que si me acompañas hasta el final
te prometo que de cualquier manera
podrás reclamarme como amor ideal.
Idealizarme no augura buen futuro,
pero ¿cómo hago para reinventarme?
¿cómo luchar con un egoísmo tan puro?
Decide tú si amarme u odiarme.
Odiarme... Qué bonita palabra
y que malas sus consecuencias.
Amarme... Qué tonta palabra
y que suicidas sus consecuencias.
Ser consecuente no va conmigo
ni con nada de lo que pienso,
destino inevitable de castigo,
de peleas, de paciencia, de suspenso.
Suspendamos en nuestras caras, querida amiga,
un par de músculos en forma de sonrisa,
que, aunque esta vida nos diga y nos diga,
quedará un Abracito que llegará de prisa.
25/11/2012

No hay comentarios:
Publicar un comentario