Y sigo pensando por qué te temo tanto,
por qué este miedo de escribir cuando te pienso..
quiero repertir lo que dije hace unos días
pero no vale mi cobarde valentía.
Hablas, me miras, y sólo quiero entregarme,
soltarme libremente en tus furtivas manos.
Quiero saber cómo te amo sin amarte,
quiero entenderte, que me entiendas... entendernos.
Óyeme inmensa mujer escondida en ti,
no digas a los demás lo que es para mí.
Le hablo a la que me conoce, la que escribe,
no hablo a la mujer que te domina al verme...
Ahora recuerda lo que fue hace unos días.
Recuérdalo porque no es fácil repetirlo,
y sábete que en mis ojos nada ha cambiado,
me miran irremediablemente entregado.
El mejor momento llega, ¡a tu salud!,
el momento en que dejarás ya de leerme,
en que no me verás sino hasta que te hable.
Disfruta este último instante... yo lo haría...
Y otra vez eres toda mi respiración...
y otra vez encantas mi espíritu burlón,
y retoma la rueda su viaje monótono,

No hay comentarios:
Publicar un comentario