¿Cierto que sabes que lo hago por ti? Algo se siente en este ambiente tan tensionantemente relajado.
Cada
vez que te veo quiero volar a tu lado, no pienso en besos, sólo pienso
en mirarte, en hablarte y decirte todo lo que no te digo porque sé que
no es el momento, aunque si lo es... siempre lo es...
¿Será
apropiado decirte que adoro abrazarte, que adoro adorarte, que adoro tu
sonrisa en cuya sincera falsedad puedo perderme como me pierdo en la
música del nocturno?
¿Puedo decirte algo verdad? ¿no te molestarás? Está
bien... te digo que me muero por decírtelo todo... y es todo lo que te
diré... todo lo que soy capaz de decirte por esta prevención de la
perfección, por el miedo a no dañar lo que no se puede dañar porque NO
SE PUEDE DAÑAR. Te Diría más.. pero no estoy seguro...
Y...
no te puedo mentir, estoy desesperadamente tranquilo, porque no te
conozco, porque no se todo de ti, porque son cuatro, no 2, no 3...
¡Cuatro! Porque siento que me entiendes mucho más, que no tengo que
explicar nada, que la sinceridad no es un problema... no contigo.
¿A dónde voy con todo esto? Y... no sé, no tengo la menor idea... pero voy... ¡eso es seguro!
No
lo tomes a mal, humildemente seguiré volando a tu lado, seguiré soñando
sueños taan divertidos, seguiré temiendo que te enteres... Seguiré…
¿siempre? No creo...ya veremos. Ahora eres tan interesantemente
incomprensible e indescifrable como siempre lo has sido...
Sí... ¡Entendiste!... Créelo... Es La Única Manera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario