Viene siendo esta, la carta
de un aspirante a tenor
que nunca se harta
y quiebra todo temor.
Esta pequeña persona
que relata lo que lees,
no sabe escribir chaconas;
y escribe mucho, ¿lo crees?
En tal caso yo me encuentro
incapacitado en pluma.
No importa: voy para adentro
aunque la labor me abruma.
¡Qué alegre estoy de escribir!
Confieso, me siento libre,
todo lo puedo decir
siendo un novato felibre.
Y así termina otro
de tantos escritos sueltos,
indómitos como el potro
del poeta que me he vuelto.
Febrero 28 de 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario